En Supply chain Management, pensar de derecha a izquierda es fundamental
En la edición anterior de este boletín presentamos al Consejo Directivo y Consejo Superior nuestro Hilo Conductor, la herramienta que al interior de las organizaciones GS1 Colombia y LOGyCA se constituye en el diferenciador metodológico de trabajo frente a los clientes. A partir de esta edición, dedicaremos un espacio a la explicación de sus componentes.
El Hilo Conductor propone iniciar, como en cualquier proceso, por la definición de la estrategia. Es bien sabido que la excelencia en cualquier área organizacional no depende de prácticas específicas, sino de su capacidad para soportar la estrategia corporativa. De la misma forma sucede con la logística y el Supply Chain Management. Las cadenas de valor reconocidas como excelentes, tienen sus cimientos en la alineación que alcanzan entre la estrategia de cadena de valor y la estrategia organizacional.
¿Cómo avanzar en este proceso? La respuesta es simple, partiendo de los elementos competitivos que hacen parte de la estrategia corporativa. Así las cosas será fundamental enfocarse y para ello entender la estrategia organizacional, a qué variables da mayor peso en el proceso de decisiones… a las de servicio, a las de eficiencia o a las de utilización intensiva de activos, para de esta forma apoyar desde la cadena de valor el factor diferenciador elegido por la organización.
Este enfoque es de suprema importancia para la logística y el supply chain management. Por ejemplo, no es lo mismo que una organización quiera posicionarse como la de mejor servicio o como la de los menores precios; en la primera opción la estrategia de cadena de valor deberá, a través de los modelos de operación, garantizar la máxima disponibilidad de producto y contar con un modelo de distribución que soporte gran cantidad de puntos de venta y ofertas que tienden a ser bastante segmentadas para atender de manera especial a cada grupo objetivo de clientes. De lo contrario, bajo la segunda opción, la estrategia logística deberá, a través del modelo de operación, velar por mantener los costos operacionales más bajos.
Las diferencias que se dan entre modelos operativos generan decisiones totalmente diferentes en las prácticas utilizadas. Por ejemplo, en los inventarios, una organización enfocada en servicio posiblemente decidirá tener mayor diversidad en el portafolio dada por la introducción permanente de nuevas referencias innovadoras, lo cual le llevará a tener una política de días de inventario diferente al de una compañía enfocada en costos, que los mantendrá muy bajos y para ello podría decidir no manejar moda, ni productos innovadores, pues la variabilidad de estos artículos implicaría incrementar el nivel del inventario.
Con estas reflexiones hemos recorrido las fases 1, 2 y 5 de nuestro hilo conductor: el planteamiento de la estrategia de la cadena de valor, la definición del modelo operativo y el diseño de mejores prácticas a la medida de la organización. Alrededor de estas temáticas, LOGyCA viene trabajando bajo dos principios: