Diseño de la Red de Distribución: una realidad dinámica, con inversiones de largo plazo

En nuestras entregas anteriores, hemos venido desarrollando el hilo conductor que rige el trabajo de las organizaciones GS1 Colombia y Fundación LOGyCA. Iniciamos por los aspectos estratégicos como base fundamental para las decisiones del modelo operativo que debe utilizar la empresa, para después tratar el tema de gestión de demanda como disparador de los demás procesos a lo largo de la cadena de valor.

Continuando con el ciclo, se encuentra el diseño de la red de distribución. Entiéndase esta como el conjunto de medios, infraestructura y políticas de inventario que permiten el flujo del producto a lo largo de la cadena de valor, halonado por la demanda.

El diseño de la red implica definiciones de largo plazo, como pueden ser la construcción de centros de distribución, la relocalización de una planta de producción o la tercerización o no de la flota de transporte. Debido a esto se recomienda realizar análisis detallados para tomar cualquiera de las decisiones necesarias relacionadas con la red de distribución.

Este diseño responde a variables diversas, entre otras las siguientes: comportamiento de las ventas, crecimiento esperado, portafolio y restricciones generadas por cada tipo de producto manejado, como pueden ser su vida útil, los requerimientos de ambientes controlados o la estacionalidad de las ventas; limitantes generadas por la producción, así como los tiempos asociados a la misma o el tamaño de los batches; restricciones dadas por aspectos relacionados con la infraestructura logística del país y sus condiciones de seguridad, tipo de empaque utilizado, manejo de promociones y multiempaques, participación en los diferentes canales de distribución y limitantes de carácter laboral.

Partiendo del entendimiento de todas estas variables es posible trabajar de forma más acertada en la definición del modelo de red de distribución que genere el servicio prometido al cliente, de acuerdo con su segmentación. Se requiere partir de la depuración del portafolio y de un estimado de su crecimiento, teniendo en cuenta los procesos de innovación que tenga en marcha la compañía, los cuales constituyen las bases del proceso de gestión de demanda que se desarrolló en nuestra entrega anterior. Este proceso, en su entregable final, define de forma específica la distribución de la demanda en diferentes puntos de consumo que se convierten en el punto de partida para el diseño de la red de distribución, teniendo en cuenta que éste es un proceso que se debe pensar de derecha a izquierda, iniciando por la cuantificación y ubicación de la demanda.

Teniendo claro este aspecto es posible definir la mejor ubicación para las plantas de producción. Muchas de ellas ya se encuentran localizadas desde hace varios años y la factibilidad de trasladarlas es muy baja, principalmente por el costo asociado a esta decisión. Por esta razón en muchos casos se debe diseñar la red teniendo en cuenta estas instalaciones como una limitante o restricción. No obstante, cuando se tiene opción de construir desde cero las instalaciones de producción, será fundamental definir aspectos tales como la capacidad de producción para cada tipo de producto actual y aquellos que se tiene planeado introducir, la capacidad de almacenamiento con la que se debe contar en la planta o en el CEDI relacionado, la capacidad en muelles de recibo y despacho para diferentes clases de vehículos, las distancias a los diferentes puntos de entrega y las restricciones de horario de salida o de llegada de los vehículos, debidos por ejemplo a problemas de seguridad o medidas de pico y placa.

Conociendo la ubicación de los puntos de consumo y de las plantas, y habiendo definido las políticas de servicio, se procede con la definición de la mejor localización para los centros de distribución y/o bodegas regionales. Este tipo de instalaciones deben tener relacionadas políticas de inventario que busquen atender de la mejor manera su demanda asociada. Dichas políticas deben definirse partiendo del estudio del comportamiento de los pedidos y más aún de la demanda, teniendo en cuenta el balance esperado entre servicio (entregas completas) y costo; e identificando oportunidades para reducir inventarios intermedios e innecesarios, lo que implica pensar en el beneficio para la compañía asociado a contar con inventarios centralizados o descentralizados.

Establecidas las políticas de inventario es posible proceder con el diseño de dichos centros de distribución. Ellos deben contar con una definición de lay out eficiente, lo cual implica la maximización de la utilización del espacio y la minimización de las operaciones de manipulación.

Contando con los puntos principales de destino, almacenamiento y producción, se establecen las políticas de transporte, las cuales deben incluir definiciones sobre la modalidad a utilizar, es decir si será propio, subcontratado o mixto y las acciones a tomar teniendo en cuenta por ejemplo las rutas restringidas por razones de seguridad, horarios limitados en las ciudades para el movimiento de carga en vehículos pesados o rutas con problemas relacionados con la dificultad para encontrar cargas de compensación.

Con todo esto, se tiene claro un panorama que permite establecer las políticas de proveedores. Ellas incluyen la definición de expectativas con los mismos en lo relacionado con efectividad, competitividad de las adquisiciones, disponibilidad e inversión en inventarios, calidad y coordinación. Será también importante en esta fase asegurar las herramientas necesarias para poder realizar el registro del comportamiento de las definiciones hechas con los proveedores y generar lo indicadores de seguimiento base para establecer acciones de cambio en caso de ser necesario.

Al final, el resultado de la gestión de compras deberá asegurar el menor costo de adquisición posible, teniendo en cuenta el precio pagado y los costos de calidad, entrega, lead time, almacenamiento, inventario, empaque, desarrollo de nuevos proveedores y administración; al mismo tiempo que se tienen en cuenta factores relacionados con el aprovisionamiento como la continuidad del negocio, las posibilidades de desarrollar productos innovadores y el balance de las condiciones de precio con el riesgo de aprovisionamiento y el impacto del producto en el proceso productivo de la compañía.